Se propone crear un programa permanente que permita canalizar legados de instrumentos, archivos, patrimonio, becas y aportaciones económicas. El objetivo es preservar el patrimonio de la guitarra española, apoyar a jóvenes intérpretes y garantizar la sostenibilidad de la fundación. Los benefactores recibirán un reconocimiento institucional, incorporarse a un cuadro de honor y vincular su nombre a becas, premios, festivales, conciertos o proyectos de investigación.